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MAMBE - ALIMENTO ESPIRITUAL

  • Foto del escritor: Pipe Velasco
    Pipe Velasco
  • 12 feb
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 13 feb


Mambe

EN EL MAMBEADERO LA PALABRA SE DESPIERTA

Compartir en el mambeadero de una casa grande o maloca es una experiencia que conecta con la selva y con lo más profundo de la cultura amazónica. Sentir el olor de la coca tostada, escuchar el sonido del pilón machacando, mambear y usar ambil mientras la selva y sus sonidos te envuelven es de los momentos transformadores que he vivido con mi cámara en este camino de conocer y documentar los saberes y oficios de Colombia.


La primera vez que entré a una casa grande con mi cámara, en el año 2009, me quedé sorprendido por la grandeza de este lugar, no solo un lugar físico impresionante sino un espacio de pensamiento, un lugar especial donde se comparte la palabra y se transmiten los saberes. El camino para llegar, en medio de la selva y su grandeza, fue el preámbulo perfecto. Afuera, la selva respiraba con su intensidad habitual; adentro, el tiempo parecía sostenerse en el humo leve del tabaco y en el sonido constante del pilón. Cada golpe era un latido y cada palabra, una semilla que se sembraba en mi. Después de visitar la selva y ese compartir, mi mirada cambió. 


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El valor sagrado de las plantas

Poder conocer el valor sagrado de las plantas y salir del mundo de la estigmatización es fundamental para comprender la profundidad de la cultura que habita la selva y la sabiduría que corre por ese territorio. La coca es una planta sagrada que representa la vida y la fuerza; es alimento espiritual para las culturas del Amazonas y de todo el continente.


Planta de coca
Planta de coca

Durante años, el relato dominante redujo esta planta a un problema borrando su dimensión ancestral. Pero la hoja de coca, en su estado natural, no es la que ha alimentado violencias y economías ilícitas. Es una planta milenaria y poderosa utilizada por pueblos indígenas mucho antes de que existiera la palabra “narcotráfico”. Confundir la hoja con la sustancia procesada químicamente es desconocer la historia, la cultura y los derechos de los pueblos que la han cuidado. Es negar que en Colombia —país profundamente amazónico— existen saberes que no caben en la lógica simplificada del miedo.


Hojas de coca
Hojas de coca cosechadas para ser tostadas

Qué es el mambe?

El mambe se obtiene de hojas tostadas de coca que se mezclan con ceniza de hojas de yarumo. Mediante la mezcla de estos dos ingredientes y el cernido se obtiene un fino polvo verde. Ese polvo se pone en la boca y se deja allí; a través de la saliva se va digiriendo lentamente. La boca se siente ligeramente dormida, pero la mente se despierta y se pone alerta. El sabor oscila entre lo amargo y lo dulce, un sabor que exige presencia.


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Energía, claridad y alimento

Consumir mambe es una costumbre del trapecio amazónico pero la hoja de coca es usada a lo largo de todo Sur América. El mambe da fuerza para el trabajo, vence la pereza, acompaña en la soledad, reconforta cuando el alma lo necesita y da ánimo para continuar el camino de la vida. Se mambea en grupo para socializar o para realizar trabajos físicos. Esta planta de poder, da energía y estimula la palabra. En el mambeadero se usa para tratar asuntos de la comunidad, para tomar decisiones, para armonizar conflictos. Es una herramienta de pensamiento colectivo.



La coca contiene potasio, hierro, zinc, calcio, fósforo, proteínas y vitaminas B1, B2, C y E. Además, puede disminuir la sensación de hambre y sueño, aportar claridad mental, favorecer la concentración y estimular la comunicación. También se le atribuyen efectos en la regulación de la presión arterial y el fortalecimiento del sistema nervioso y muscular.



En su uso tradicional, acompañado de palabra, ritual y comunidad, el mambe no se entiende como una sustancia recreativa ni evasiva. Es terapéutico, energético y forma parte de un sistema cultural. No genera la dinámica compulsiva; su sentido está en el equilibrio y la conciencia. Algunos dicen que podría ser “la planta del futuro”. Pero en realidad es la planta de siempre: la que ha acompañado a las culturas de América desde tiempos inmemoriales.


Coca y tabaco: equilibrio de fuerzas

La planta de coca representa el género femenino. Arrancar sus hojas es un trabajo que debe hacerse con cuidado para no dañar la planta, se arranca hoja por hoja. Es un acto de respeto. La chagra es un espacio vivo, familiar, espiritual.


Walter Morales - Sabedor Murui - Amazonas
Walter Morales - Sabedor Murui - Amazonas

En el mambeadero, la coca suele usarse junto al tabaco. El tabaco, consumido en ambil o en rapé, representa el género masculino. La unión de estas dos plantas simboliza el equilibrio de fuerzas. Femenino y masculino no como oposición, sino como complementariedad. Presenciar este proceso de la mano de Walter, fue comprender que la espiritualidad amazónica está encarnada en prácticas cotidianas, en el respeto por la planta y por la comunidad.


La estigmatización y la prohibición

En este contexto, decisiones como la reciente prohibición del transporte de mambe por parte de la aerolínea Satena resultan preocupantes. Medidas que terminan afectando prácticas culturales legítimas y derechos reconocidos a los pueblos indígenas. Colombia reconoce constitucionalmente su diversidad étnica y cultural. Proteger el mambe en su contexto tradicional no es promover economías ilegales; es respetar una práctica espiritual y comunitaria.


Cuando el Estado o las instituciones no diferencian entre una planta sagrada y un químico ilegal, se perpetúa la estigmatización. Se envía el mensaje de que la cultura indígena es sospechosa por naturaleza. Y eso es profundamente injusto. Defender el mambe es también defender el derecho a la identidad cultural y a la autonomía de los pueblos amazónicos.


Colombia, país amazónico poderoso


Cerro Tapioca
Cerro Tapioca - Comunidad Villa Fatima - Vaupés

A veces olvidamos que Colombia es un país amazónico. Que una parte fundamental de nuestra identidad nace en la selva. Que allí existen conocimientos sobre medicina, nutrición y espiritualidad que el mundo apenas empieza a valorar. Caminar la selva con mi cámara siempre es una experiencia única y transformadora, la naturaleza sobrepasa los sentidos, ver la magnitud desde el avión antes de aterrizar ya es una experiencia abrumadora que te llena de optimismo por la grandeza y voluptuosidad de la naturaleza. La Amazonía es un centro de sabiduría viva.


Selvas de Matavén - Vichada
Selvas de Matavén - Vichada

Si logramos salir de la estigmatización, podremos relacionarnos de otra manera con las plantas, con las culturas ancestrales y con nosotros mismos. Podremos entender que no todo lo que ha sido señalado merece ser condenado y sí, ser escuchado.


Una invitación a cambiar la mirada

Las comunidades indigenas me han enseñado que la palabra necesita pausa, que es necesario escuchar al otro. Ojalá podamos cuestionar las ideas heredadas, escuchar a los pueblos originarios antes de repetir discursos simplificados y reconocer que en la hoja de coca hay historia, medicina, espiritualidad y resistencia.


Te invito a ver este corto que realicé hace unos años sobre esta medicina para el alma.



Relacionarnos de manera diferente con la selva es también relacionarnos de manera diferente con Colombia. Una Colombia amazónica, diversa y poderosa que aún tiene mucho que enseñarnos. Tal vez el primer paso sea sentarnos en círculo, guardar silencio un momento y permitir que la palabra —como el mambe— despierte la mente y ordene el corazón.



Esta investigación fue gracias a la generosidad del pueblo Murui, en especial a Walter Morales y su familia, que nos abrieron las puertas de sus saberes y sus hogares; y al trabajo colectivo con la Fundación Hábitat Sur y la Fundación Organizmo.















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